jueves, 21 de enero de 2010

olé -serenata a un balcón vacío-

una noche de luna,
con frío en tu zaguán.
flores en mano,
guitarra colgada.

esta noche yo le hablo así a mi enamorada:

si se ha enfriado tu corazón
yo encenderé una hoguera,
de esas que son de ilusión,
que queman por dentro y por fuera.

sal, morena, te lo pido,
pues ya sabes lo que opino de cupido.

y si se hace mañana,
aquí yo sigo esperando tu mirada,
tocando esta rumba catalana.

llévame siempre a tu vera,
porque contigo la vida es más buena.
una eterna primavera,
tu amor que a mi me has prometido.

sal, morena, te lo pido,
que esto empieza a ponerse aburrido.

y si nos agarra la tarde,
aquí yo sigo esperanto tu mirada,
con el sol en la frente que me arde.



el poeta calló.
no entendía porque su amada no salía a verlo.
el creía en la reconciliación.
más no sabía, que ahora ella descansaba,
en el lecho de un nuevo amor.
de su nuevo enamorado.

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